Y es que para gobernar, si bien se requieren recursos, se necesita ingenio, capacidad, visión,

Y es que para gobernar, si bien se requieren recursos, se necesita ingenio, capacidad, visión,

Acapulco no está para echarse deudas como pretende Evodio

Acapulco no está para echarse deudas como pretende Evodio

Evodio

Epístolas Surianas. De Julio Ayala Carlos

Epístolas Surianas. De Julio Ayala Carlos

         Julio Ayala Carlos

(Carta a Don Héctor)

EN EFECTO. GUERRERO no está para echarse deudas, como bien lo dice bien el gobernador Héctor Astudillo Flores. En consecuencia, quienes las piden, las promueven y se amafian para adquirirlas, o no están concientes de la situación que enfrenta la entidad, o son, como según, parece, unos irresponsables, pero además, dinereros y perversos.

Y es que para gobernar, si bien se requieren recursos, se necesita ingenio, capacidad, visión, y ganas de hacer las cosas. Si todo se solucionara con dinero, como es la visión del alcalde de Acapulco, Evodio Velázquez Aguirre, entonces cualquiera gobernaría. Claro, esos serían los que no tienen ideas, propuestas y, otra vez, ingenio.

Hay que decirlo. No se resuelve la falta o escasez de recursos pidiendo préstamos, comprometiendo el presupuesto. Eso es tapar un hoyo y abrir otro. Eso es, ciertamente, de tontos, o en el extremo opuesto, de querer pasarse de listo, obviamente, pretendiendo engañar a los acapulqueños de que están resolviendo los problemas cuando no es así.

Por eso, y porque el alcalde de Acapulco pretendió saltarse las trancas, violentando la ley, que señala que ningún alcalde puede por sí solo contratar un crédito para gasto corriente o para pagar deudas, comprometiendo el presupuesto que recibe, el Congreso del estado le dijo, no, y porque además el acuerdo del cabildo que preside fue aprobado por mayoría simple, y no por las dos terceras partes de su integración.

Claro. Evodio Velázquez puede saltarse las trancas, es decir, violar la ley para obtener los más de cien millones de pesos que ya sueña con tener en las manos. Y es que no queda claro el motivo verdadero del préstamo, aunque se intuye, en razón de lo que quiere.

En efecto, a menos de un año de hacerse cargo del gobierno municipal de Acapulco, Evodio Velázquez, quien ganó la elección por menos de dos mil votos ante un desconocido candidato del PRI, ya trabaja, desde el mismo día en que protestó como alcalde porteño, en la candidatura por la Senaduría, “o ya de perdida” en la reelección como Alcalde de Acapulco, para de ahí, como Zeferino Torreblanca Galindo, ser el candidato a gobernador del PRD en el 2021.

Por eso, al igual que el entonces gobernador Ángel Aguirre Rivero, está desmantelando a las corrientes políticas que existen en su partido. Por eso es que en el gobierno municipal de Acapulco tiene trabajando, o cobrando en la nómina del Ayuntamiento porteño, a los líderes o a cuadros importantes de la Unidad de Izquierda Guerrerense (UIG), de la Izquierda Democrática Nacional (IDN),  de la Coduc, al Grupo Guerrero (GG), y a los del Foro Nuevo Sol, y por supuesto, a los de Nueva Mayoría, con quienes se gasta el presupuesto.

En efecto, así lo hizo en su momento Ángel Aguirre, quien tras crear la corriente Izquierda Progresista Guerrerense (IPG), con dinero del gobierno del estado desmanteló al resto de expresiones políticas del PRD, de tal forma que de la noche a la mañana la tribu afín al gobernador se convirtió en la más importante. Hoy Evodio Velázquez, con el presupuesto del Ayuntamiento porteño, y con el préstamo que ya sueña en sus manos, pretende fortalecer a Nueva Mayoría con el fin de convertirse, en el 2021, en el candidato a gobernador por el sol azteca.

Hay que decirlo. El objetivo de Ángel Aguirre, al fortalecer a la IPG, era convertir en alcalde de Acapulco a su hijo. Evodio Velázquez, por su parte, con dinero del Ayuntamiento porteño pretende fortalecer su corriente para ser, en el 2018, candidato a senador, y de no conseguirlo, reelegirse como alcalde, a fin de estar en condiciones de competir en el 2021, por la gubernatura del estado.

Jejé. Por eso es que no le alcanza el dinero que tiene etiquetado el Ayuntamiento de Acapulco, porque tiene en la nómina a la mayoría de las corrientes del PRD, a quienes con salarios y apoyos diversos pretende unificarlos bajo las siglas de Nueva Mayoría. Por eso es que le urge el crédito, para que siga comprando a sus compañeros de partido, o cuando menos, dividirlos. Y eso, ciertamente, ha generado malestar entre el resto de corrientes, que ven a Evodio Velázquez como el discípulo más avanzado de Ángel Aguirre.

Y eso que criticaba al exgobernador.

A propósito, hay que decir que el hoy alcalde de Acapulco, por una diferencia mínima de votos que bien pudo revertirse si en ese entonces el PRI y su candidato hubieran impugnado la elección, hay que decir que Evodio Velázquez fue el único beneficiario de la caída de Ángel Aguirre, como consecuencia de los lamentables hechos de Iguala. Consecuentemente, Evodio Velázquez es beneficiario de los muertos de aquel 23 de septiembre, y de los 43 desaparecidos de esa misma noche.

 

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julio651220@hotmail.com

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