Creación de municipios en Guerrero se hizo violando la ley

Creación de municipios en Guerrero se hizo violando la ley

Creación de municipios en Guerrero se hizo violando la ley

Creación

Epístolas Surianas. De Julio Ayala Carlos

Epístolas Surianas. De Julio Ayala Carlos

         Julio Ayala Carlos

(Carta a Don Héctor)

ES CIERTO QUE EN OTROS AÑOS, por otras legislaturas y por otros gobernadores, la creación de municipios  en el estado se hizo violando la ley. Es decir, el Congreso local, el único que tiene facultades para crearlos, los aprobó, con el visto bueno del Ejecutivo estatal, a sabiendas de que se violentaba lo que por obligación estaban obligados a respetar y hacer cumplir: la ley.

Y es que el objetivo de la creación de municipios, por más que se invoque el progreso de los pueblos, es político, como lo es el propio Congreso, pues si bien es cierto que aprueba leyes, se rige en los hechos por cuestiones políticas, invocando, ciertamente, el bienestar de los guerrerenses.

¿Cuál pues es el fondo de la creación de nuevos municipios? Es indiscutible que el control político como indiscutible es el manejo del presupuesto público de unos cuantos, pues el argumento del progreso de los pueblos y el bienestar de quienes viven en ellos, se cae con el hecho de que los cinco municipios que se han creado en los últimos años se encuentran en las mismas condiciones de pobreza y marginación que cuando no lo eran.

Ciertamente es válida la exigencia de los pueblos en constituirse en nuevos municipios ante el olvido del Ayuntamiento del municipio al que pertenecen; es válido y justo que demanden un presupuesto para obra pública y servicios, y al no tener respuesta de sus autoridades busquen constituirse en nuevos municipios como forma de acceder a ellos de manera directa, pero…

Lo cierto es que, así lo demuestran los últimos cinco municipios creados, ni la obra pública ni los servicios públicos llegan a ellos, salvo en contadas excepciones, toda vez que el presupuesto destinado para sus pueblos lo maneja, como si fuera suyo, el presidente municipal en turno que junto con el tesorero, el director de obras y el síndico, se convierten en los nuevos ricos del pueblo.

En efecto, quienes se han convertido en autoridades de los nuevos municipios, que prácticamente son quienes los impulsan, los que por cierto mantienen compromisos de “primero yo, luego tú, después él y al final aquel” para convertirse en presidentes municipales, “porque a nosotros nos costó”, decía, quienes se han convertido en alcaldes, se convirtieron de la noche a la mañana en los nuevos ricos del pueblo cuando antes no tenían nada, mientras la población se debate en el asombro y la desilusión.

Por supuesto que nadie puede estar en contra de la aspiración del progreso y bienestar, de quienes aspiran a que la obra y los servicios públicos lleguen a sus pueblos y por eso confían en que conformándose en un nuevo municipio les irá mejor, en respuesta al olvido y mezquindad de sus autoridades municipales actuales. Nadie podría estarlo. Pero es lamentable, hay que decirlo, quienes los dirigen ya se saborean el presupuesto que habrán de manejar nada más que se conviertan en alcaldes.

Todo ello, sin dejar de lado el control político de los nuevos municipios, ya como fuente de recursos o como bolsa de votos en los procesos electorales, de ahí que sean determinados partidos políticos los que, de una u otra forma están detrás de quienes de manera visible demandan la creación de nuevas municipalidades. No hay que perder de vista que el 2018, en que se elegirá presidente de la República, senadores, diputados federales, diputados locales y presidentes municipales, está cerca.

En fin. No extrañaría que como en otros tiempos, el Congreso del estado aprobara la creación de nuevos municipios aunque para ello tenga que modificar la ley, que por una reforma de la Legislatura pasada señala que es “indispensable” que se deben cumplir los requisitos establecidos en la misma, y entre ellos, el que los pueblos que pretendan conformar una nueva municipalidad cuenten con un mínimo de 25 mil habitantes.

Ciertamente la ley anterior a la reforma en cuestión, con todo y que se establecían ciertos requisitos para la creación de nuevos municipios, dejaba entrever la posibilidad de aprobarlos a criterio del propio Congreso local, y obvio, con el visto bueno del Ejecutivo estatal, aduciendo como fin el progreso y el bienestar de los pueblos, que, en los hechos, como ya dijimos, nunca se ha logrado en las municipalidades recientes, lo que llevó a la Legislatura anterior a corregir las lagunas existentes en la Ley Orgánica del Poder Legislativo del estado que, paradójicamente y con fines regresivos, hoy se pretende reformar para que de nueva cuenta quede a consideración de los diputados.

Y EN OTRO ASUNTO, ojalá y la señora madre de Crisóforo Nava Barrios, el que mueve los hilos a los regidores y al sindico, que tienen tomado el Palacio municipal de Mártir de Cuilapan, recobre y se restablezca su salud para bien de toda su familia. Ojalá y así suceda, aunque Crisóforo Nava le desee la muerte y hasta le haya organizado un velorio a la alcaldesa Felícitas Muñiz Gómez. Sí, confiamos en que se recupere.

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julio651220@hotmail.com

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