Además, la actividad física que se realiza al adquirir una mascota ayuda a disminuir la posibilidad; de sobrepeso, obesidad, hipertensión y diabetes, de acuerdo con datos de los Servicios de Salud Mental de la Secretaría de Salud.

No sólo eso, cuando los adolescentes tienen una mascota, los vuelve más sociables, les enseña a administrar el tiempo, mejoran su autoestima y les da sentido de responsabilidad.

Si adquieres una mascota, considera que debe haber espacio y; se le debe brindar los cuidados necesarios, atención y alimentación, además de vacunas y visitas periódicas al veterinario.

La integrante del Grupo Mascoterapia detalló que esta razón los perros y otros animales son empleados en programas de intervención; asistida para terapias físicas, de rehabilitación, educación y psicoterapias.

Planteó que encabezados por un especialista en salud mental; los grupos emplean animales, como perros, para apoyar a las personas con discapacidad física o mental, con alteraciones emocionales, socio emocionales y recluidas, entre otros grupos.

Dijo que en países de Europa ya hay acceso para que perros puedan ser animales de compañía; o de apoyo a terapia para los enfermos en los hospitales, donde ya es común encontrar a estas mascotas.  Aclaró que la terapia con perros no sustituye un tratamiento médico, de rehabilitación, psicológico o psiquiátrico para los pacientes y solo es complementaria.